Descripción
Este es el producto que aparece cuando una receta pide “tomate” y no acepta reemplazos. Tomates enteros, pelados en el momento justo y conservados para que mantengan su estructura y sabor original.
Al abrir el frasco, el aroma es limpio, fresco, vegetal. No invade, no exagera. Está ahí para convertirse en salsa, para desarmarse lento en una olla, para ser la base de un plato que se toma su tiempo, o para comerlos sin ningún tipo de agregados.
Guisos largos, salsas caseras, estofados, pizzas de cocción lenta, o ensaladas.





